
(una carta que acabo de enviar a alguien...)
Querido amigo, he estado viendo esa presentación de diapositivas en la que Einstein reflexiona sobre el bien y el mal, llegando a la conclusión que el mal no existe, sino que es la ausencia de Dios.
Es muy bonito, me ha gustado mucho, pero, como en mi opinión confunde algunos términos, te hago una reflexión:
El mal NO es la ausencia de Dios, sino la ausencia de bien. O, si lo prefieres, la ausencia de respeto hacia los demás. La ausencia de ETICA Y MORAL.
Uno puede ser agnóstico y ser bueno. Incluso, uno puede ser ateo y ser una persona maravillosa. De igual forma, uno puede ser religioso de misa diaria e incluso de cilicios y ser un asesino despiadado.
Para un ateo o un agnóstico, no es que no existan cielo ni infierno, sino que dicho cielo o infierno se tiene EN VIDA. Y ese cielo o infierno particular se llama CONCIENCIA.
Para mi es muchísimo mas buena persona aquel que actúa bien, cueste lo que cueste, porque su ETICA así se lo indica, que aquel que actúe bien 'porque es pecado'. El primero, actúa bien porque EL ES ASÍ, mientras que el segundo lo hace por MIEDO a un castigo divino.
Eso del 'castigo divino' no sería sino una versión deificada de la cárcel. Al que hace algo malo se le mete en la cárcel y, al menos en el caso de Europa, se hace con la esperanza de que el sujeto reaccione y cambie... o que al menos le coja miedo a volver a la cárcel. El 'castigo divino' ya sería como una perpetua para el resto de los tiempos.
No, no estoy en contra de las cárceles. Digamos que no me gustan pero comprendo que son necesarias, puesto que sin ellas la sociedad civilizada sería prácticamente una utopía.
Algunos actúan mal bajo la esperanza de 'librarse de la cárcel' (por edad, por alegar demencia, por ser 'drogata' y pedir 'desengancharse' por enésima vez...). De idéntica manera, algunos se creen que pueden actuar mal para luego 'arrepentirse' y confesar ante un cura, para que su falta quede impune. Por desgracia, las cárceles están llenas de temerosos de Dios.
Eso de la confesión fue un 'invento', creo recordar que sobre el S.II, para 'permitir' que algunos pudieran ir al cielo, ya que en la época 'paleocristiana', al no haber confesión, quien en algún momento de su vida actuaba mal, consciente o inconscientemente, por leve que fuera su falta, ya se podía considerar destinado al fuego eterno. Fue, simplemente, aceptar el arrepentimiento como medio para solventar un mal momento en una